Hace unas semanas me entere por algunos medios mexicanos, por Carmen Aristegui en CNN en espanol y de voz propia de Gutierrez Vivo en un video en YouTube entrevista de la salida del aire de Monitor debido basicamente por problemas financieros. Me entristecio escuchar la noticia y presto intente indagar el origen que llevo a tomar tal decision. Gutierrrez Vivo y su equipo cambiaron la forma de hacer radio en Mexico durante las tres ultimas decadas y creo que como periodista fue elemento clave en la transicion democratica de Mexico y resulta paradojico que esa “transicion democratica” lo haya orillado a cerrar Monitor por cuestiones politico-partidistas y por mafias existentes en radiodifusoras de Mexico (Grupo Radio Centro). Creci con Monitor y en casa lo escuchabamos desde temprano para prepararnos par ir al colegio, en la tarde mientras coimiamos y en la noche mientras estudiabamos. Ademas de la barra de noticias lo importante de Monitor era la gente que colaboraba con Gutierrez Vivo y los mensajes que intentaban transmitir a los radioescuchas, eso es quiza lo que quizas con mas agrado recuerdo, las ensenanzas, elocuencia e inteligencia de sus invitados. Asimismo los debates politicos donde con preguntas sencillas quedaba bien claro el perfil de cada politico. Aunque tengo 10 anos que emigre de Mexico por cuestiones de estudio y despues por cuestiones profesionales algunas veces le segui a la distancia por internet. Ojala pronto Gutierrez Vivo regrese pues para el periodismo mexicano es un elemento importante. A continuacion anexo un articulo publicado el 5 de julio en el diario El Universal por Ricardo Rocha sobre Gutierrez Vivo. Debo decir que me duele profundamente su salida del aire. En cambio, no puedo decir que se deba a que somos grandes amigos: siempre que nos juntó la casualidad quedamos de vernos para comidas inexistentes. En el plano profesional jamás trabajamos juntos, salvo una entrevista larga que me hizo la mañana siguiente a aquel video de Aguas Blancas; una conversación franca de colega a colega sin trampas y sin el menor asomo de inquina, como ocurrió en otros casos. Pero no es tampoco por alguna suerte de añejo agradecimiento que lamente lo que el mismo llamó “la muerte de Monitor”. Es algo mucho más intenso: me parece que es una pérdida para el periodismo y para México en su conjunto. Y no hay exageración alguna en estas afirmaciones. En lo que hace a su persona he escuchado los más diversos comentarios en todos sentidos, de quienes lo adoran y quienes lo detestan. Pero jamás nadie ha puesto en duda su probidad y su honestidad. Y los hombres probos y honestos no abundan, por desgracia, ni en este ni en otros oficios. Ha sido también un hombre valiente: que empezó desde abajo y se fue imponiendo retos cada vez más grandes como comunicador; más tarde, como empresario, implementó un ambicioso sistema como Infored, del que derivaron Monitor en radio y luego en la tv y la prensa escrita. También sobre esta faceta he oído numerosas versiones sobre sus dotes administrativas. Pero ni soy quién ni me interesa juzgarlas. Lo que creo que sí vale la pena rescatar es el inmenso aporte profesional de Gutiérrez Vivó al periodismo mexicano y no sólo en radio y televisión, sino en su sentido más amplio. Y conste que no lo seguí sistemáticamente. En parte, porque en varias y largas temporadas en estos años recientes hemos competido por la audiencia a la misma hora de la mañana. Pero no se necesita monitorear a Monitor para reconocer sus valiosísimos aportes: primero, la apertura de sus espacios a otras voces alternativas a las manidas versiones oficiales, en un esfuerzo desde dentro de los grandes medios, lo cual lo hace todavía más meritorio; la novedad en sus formatos noticiosos que marcaron una pauta que —a querer o no— hubieron de seguir sus competidores que —sin embargo— se beneficiaron con creces de la apertura de ese mercado matutino de nuevas audiencias; otras aportaciones son por supuesto las polémicas y por ello enriquecedoras mesas de debate, así como la participación de algunos brillantes editorialistas que expresaron libremente sus talentos, distinguiendo opinión de información. Y así podríamos seguir reseñando una trayectoria de 30 años aunque eso será más bien objeto de estudio en las universidades y escuelas de comunicación. Pero una cualidad fundamental de Gutiérrez Vivó ha sido su habilidad para navegar por aguas tan procelosas como en los tiempos del PRI y su firmeza para enfrentar tormentas tan tramposas como en los tiempos de Fox, que vio siempre como sus peores enemigos a quienes no estaban incondicionalmente con él, con la señora Marta y con sus planes de destrucción de su adversario Andrés Manuel López Obrador. Los vientos de la furia fueron brutales: la cancelación de partidas publicitarias oficiales, la persecución fiscal a través de feroces auditorías y la estigmatización como lopezobradoristas a quienes cometieron el pecado de no sumarse al linchamiento y simplemente trataron con equidad a todos los contendientes sin negarle espacio a nadie. Una falta imperdonable desde la arrogancia ranchera del poder, a la que se sumaron sumisos todos los órganos del gobierno y no pocas empresas y organismos privados para apretar el pescuezo de los rebeldes. Pepe —espero ser su amigo— peleó hasta el final y lo hizo con entereza admirable. Gana la guerra de la trascendencia. Pierde esta batalla del corto plazo que muchos perdemos con él. Dice el presidente Calderón que hizo todo lo posible por salvar a Monitor. Ojalá y no fuera demasiado tarde y su gobierno diera muestras públicas de que —dentro de la legalidad— pudiese rescatarse un proyecto informativo que tanto ha contribuido a la construcción de la democracia en este país. Ya se han hecho rescates vergonzantes y este jamás sería el caso. Por el contrario, resultaría una muy buena noticia, de las que tanto hacen falta en este país.

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